Veo bastantes paralelismos con la situación de 28 febrero de 2018.
Aquel día tuvimos una importantísima invasión de aire frio centroeuropea que chocó con una brutal borrasca atlántica. El choque de masas de aire provocó nieve durante un buen puñado de horas a cota 0, cuajando incluso unos 5-10 cm en Palau.
Pese a que aquel día fue mas importante la invasión fría, ni mucho menos tuvimos frío captivo en el interior como en esta ocasión. Además, aquel día, tampoco llegaban tan baja latitud las isos negativas en la península.
El aire caliente y húmedo se mezclará con el frio y al encontrarse toda la columna fría, hará precipitar si o si nieve a cota0 en el interior, y como digo, ya veremos si no en la costa también. La primera precipitación que caiga hará desplomar la cota.
La duda es, cuanto aguantará esta situación? Aquí entran muchas variables que ahora quizás no pensemos. Aquel día por ejemplo, en 2018, lo que tuvimos es un frente cálido asociado a una baja que estaba en el atlántico. Esta vez, sin embargo, nos va a cruzar una borrasca profundísima para la zona que es ( 990hpa ), y esto siempre puede ser una bomba que no sabemos por donde va a explotar
Otra posibilidad, es, que pese a la subida transitoria de la cota, la misma borrasca acabe arrastrando el frio desde el interior peninsular, dando lugar una bajada progresiva de la cota una vez ya se va retirando la precipitación.
Pese a que tiene ciertas similitudes con la situación de 2018, podemos decir que es una situación muy compleja y totalmente anormal en nuestra zona, empezando ya por los 4-5-6 días que llevaremos con isos tan bajas, algo muy difícil de ver, y acabando por esa borrasca profundísima que se encontrará este aire frio y se reforzará.
Vienen unos días de seguimiento para recordar.