15,6 mm en mayo, y 140 mm llevamos en lo que va de año por aquí. Empiezo a pensar que lo de las primaveras secas de los últimos años va a dejar de ser una excepción para convertirse en la norma. Miedo me da.
Preparando ya la estancia en Arán. Este año no voy a estar en Bagergue, sino en Garós. Paso de 1440 msnm a 1115, de una casa protegida por el Pui d'Unha a un pueblo río abajo y en la banda de solana, aunque en una zona refrescada por la arboleda de ribera que se extiende a lo largo del Garona en la curva que rodea el tajo de Garós, cerca de la casa, y eso quizá alivie un poco, pero la verdad es que en la calle se van a notar los grados de más. Cruzo los dedos.