LA NEVADA DEL 1962 EXPLICAT EN CONTE[color=#0000ff]
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[color=#ff4400]EL MIRACLE DE NADAL[/color]
AIXÒ ÉS UN CONTE, UN CONTE DE NADAL,UN CONTE D’AMOR I SOLIDARITAT ESTA ESCRIT EN CASTELLÀ, PERQUÈ ESTA ESCRIT PER TOTHOM, I EL VAIG FER PER EXPLICAR A DIFERENTS NENS QUE NO ENTENIAN EL CATALA, EL MIRACLE DEL NADAL, AIXI MATEIX TAMBE EM SERVEIX SI CAL PER COMPARTIR AMB TOTS VOSALTRES, UNA BONICA AMISTAT A LA NATURA I UNA GRAN SOLIDARITAT ENTRE TOTS NOSALTRES.
Aquella víspera sus padres decidieron ir a ver las luces de Navidad y recorrer el centro de Barcelona, estaba contentísimo, mis padres iban a salir de noche y yo con ellos, era tan bonito, todo el centro estaba lleno de luces, unas de un color, otras de otro, la calle estaba llena de gente, y yo incluso llegué a pensar que aquellas luces tomaban vida y cada vez que las miraba se encendían, y, si apartaba la vista se apagaban, miraba a mis padres y como veía que no me hacían caso, pensé que eran imaginaciones mías.
Luís estaba contento, no había salido nunca de noche, su madre comentó de ir a la misa del gallo, la mirada de su padre, acabó con las pretensiones de su madre , bueno, Luis estaba expectante, todo era nuevo para el y se sentía una persona importante. Cuando vuelva al colegio se lo contaré a Maite, una media novia que no le hacía ni caso, además la tenia que encontrar en la calle, en el colegio de Luís solo habían niños,y de la mano de sus padres, Luís se hacía sus propias historias, era nochebuena y al día siguiente vería a sus tíos, y primos, en una gran mesa de Navidad.
Los padres de Luís decidieron ir a hacer un resopó, como se llamaba entonces, un trozo de pollo y una copa de champany, había que hacer cola para entrar, y estuvimos esperando fuera un buen rato. De pronto Luís vió algo que caía del cielo, otra vez, y otra, ¡!Está nevando!! Exclamó, unos pequeños copos de nieve empezaban a caer sobre las cabezas de los que hacíamos cola, cada vez eran mas, la gente se resguardaba, y Luís embobado se quedó en la calle, viendo caer algo que nunca había visto, pero que si que le habían contado que existía, por primera vez veía nevar.
Después del resopó, bien avanzada la noche, sus padres habían decidido volver a casa, la nieve cada vez caía con mas fuerza y la gente se agolpaba para subir al autobús, al llegar a su casa Luís no podía dormir, aquella cortina de nieve que iba cayendo le mantenía embobado, ya hacía rato que era Navidad, y aunque en aquellos tiempos Papa Noel, no existía, el se imaginaba que alguien estaba tirando aquella nieve desde algún sitio para el solo.
Amanecía el día de Navidad, Luís se despertó tarde, estaba agotado, vió a sus padres en el balcón, con la vista puesta a lo lejos, la impresionante cortina de nieve y el grosor de la nieve caída era un espectáculo para cualquiera, aquel día Luís, después de ver aquello, decidió una cosa que le marcaría a lo largo de su vida , le encantaría para siempre la nieve ,la meteorología y la naturaleza, había sido un conjunto de todo ello lo que se había puesto de acuerdo para ofrecer aquel insólito espectáculo. El día de Navidad transcurrió como cualquier otro, ir a misa con la abuela, aquel día fuí a misa con ganas, la nieve le cubría hasta la cintura, comida con la familia, peleas con los primos, regañinas de los padres, bueno como siempre, por la tarde ya nevaba menos, seguía cayendo constantemente pero ni mucho menos como las horas anteriores. Luís se fue a dormir pronto, las emociones vividas le retumbaban constantemente en su cabeza.
El día de Sant Esteban amaneció con un sol impresionante, toda la nieve brillaba y toda la calle estaba llena de pequeñas estrellitas heladas, aquel día aunque lucía el sol hacia más frío, en su casa solo había una pequeña estufa, y todos a su alrededor, solamente hablaban de la nieve, se había olvidado todo lo demás. Aquel día también venían a comer otros tíos y primos, una mesa enorme y unos canalones estupendos de su madre harían el resto. Las ocurrencias y las historias de su tío, hacían reir a la familia, el mas pequeño de la casa estaba subido encima de la silla a punto de recitar el verso de Navidad, el pobre ya estaba cansado de tanto verso, pero con aquellas pesetas tenía previsto comprarse un fuerte de bonanza que había visto en la juguetería de la esquina.
De pronto Luís y su familia se vió debajo de la mesa, una nube irrespirable, acompañado, de tierra, trozos de piedra y cemento, cortaron de raiz la alegría de las fechas. El piso se estaba hundiendo, y una fisura inmensa recorrió el techo hasta el suelo de la pared de aquel pequeño comedor, incluso se veía el comedor del vecino. Aquello paró y la nube de polvo dejó paso a un espectáculo desolador, parte del piso estaba hundido, y el vecino de arriba y el de al lado podía compartir perfectamente con nosotros, los canelones de su madre.
Toda la gente del edificio, Luís tenía doce vecinos, salieron de sus pisos, el edificio estaba en pié, pero los pisos de la parte derecha destrozados, entonces la gente mayor se dio cuenta que el culpable de todo era la nieve, la habían subestimado, las toneladas de nieve que había en la azotea, estaban hundiendo aquella vetusta casa. No se de donde salieron las palas, las mantas, y la sal, pero todos subieron a la azotea a intentar sacar la nieve, el peligro de un accidente era inminente, pero mientras unos con las palas cargaban de nieve las mantas, otros echaban a la calle la nieve de la manta, todos fueron a una, Un vecino de Luís llamó a los bomberos, pero solo llegaron hasta la esquina, el hielo de la calle, les hizo intransitable la llegada.
Solo se tenían unos vecinos con los otros, empezó a llegar gente de otros edificios a ayudar, entre todos lograron sacar la nieve, y los bomberos apuntalaron su casa, pero luego ocurrió lo que era lógico, un resbalón del padre de Luis, hizo que cayera desde la azotea hasta la calle, la madre de Luís no lo pudo aguantar y sus chillidos se oían por todos los sitios.
Al padre de Luís se lo llevaron los bomberos a Sant Pau, tenía la cadera y una pierna rotas, la cara hinchada, pero aunque para Luís y su familia se había terminado la Navidad, se hizo el milagro, y su padre estaba vivo. Luís sabía que estaría vivo, el sabía que nadie podía morir en Navidad.
Luís se fue haciendo mayor, el respeto a la naturaleza domina ahora su vida, se casó, tuvo hijos, y les fue enseñando a todos la maravilla de naturaleza que teníamos, y les contaba a sus hijos que no se preocuparan, que si se respetaban y querían a la naturaleza, siempre habría un milagro en Navidad.
Ahora en Navidad, la mesa ya no es larga, falta ya mucha gente que el quería, su madre, sus tíos, ya no están ,en cambio todavía está su padre enfermo, pero vivo, sus primos dispersados por el mundo tienen su vida y a Luis cada Navidad, le recorre por la mejilla una lágrima al acordarse de todo lo vivido y de que si no hubiera sido por la solidaridad de aquella gente, la mesa de Navidad estaría completamente vacía.
Amigos míos, esto solo es un cuento, puede ser verdad o mentira, puede que Luís exista o no, puede que todo esto haya pasado o sea ficción, vosotros podéis acabar la historia, pero lo que si que os puedo decir que el respeto y la solidaridad de las personas salvó a Luís y a su familia, es lo único que nos queda, respetemos a la naturaleza, ella nos quiere, si lo hacemos así, siempre habrá un milagro en Navidad.
Sabéis que Navidad fue aquella?, os lo diré, fue la Navidad del año 62
Jordi