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El sol y las altas temperaturas no harán acto de presencia en Galicia mientras la configuración atmosférica actual no cambie. Ahora mismo, las borrascas están ocupando el lugar del anticiclón, que se ha situado sobre Escandinavia. Esto explica por qué el tiempo se encuentra justo del revés, con más calor en el extremo norte de Europa y frío en el sur del continente. Esta situación que se prolonga ya durante dos semanas fue predicha a finales de mayo por el meteorólogo americano Judah Cohen. «Es un conocido climatólogo y doctor en Ciencias atmosféricas. Entre sus varios campos de especialización, merece la pena destacar su interés en mejorar la previsión mensual y estacional, teniendo en cuenta parámetros que influyen en la dinámica de la atmósfera como la cubierta de nieve. También se ha especializado en el calentamiento que se produce en el Ártico y su influencia en en el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en el hemisferio norte», comenta el meteorólogo Juan Taboada.
Cohen, un investigador del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), anunció que la Oscilación Ártica, que determina dónde se sitúan las altas y las bajas presiones en el Atlántico norte entraría en una fase negativa en la primera semana de junio. Predijo que se formaría un bloqueo anticiclónico en la región escandinava, donde además se registraría una anomalía térmica positiva, es decir, con más calor de lo habitual en países como Suecia e Islandia. Y eso es justo lo que ha ocurrido.
El científico acaba de publicar hace unas horas en su cuenta de Twitter que esta meteorología tan poco veraniega podría tener las horas contadas. Cohen asegura que la semana que viene la Oscilación Ártica volverá a estar en fase positiva. Esto permitiría que el anticiclón de las Azores ocupase la posición que le corresponde y que las borrascas se desplazasen al norte. Regresaría por tanto el sol y las temperaturas normales para este período del año. Además con el anticiclón reforzado siempre hay más posibilidades de que podamos tener las condiciones perfectas para ir a la playa, que es lo que toca. Esto ocurriría a medio plazo. «Este cambio debería materializarse durante la segunda mitad de la próxima semana, de forma que se ven buenas posibilidades de que a partir del fin de semana del 21 de junio podamos disfrutar de la estabilidad atmosférica ese penúltimo fin de semana y la última semana de junio», confirma Taboada.