hola de nou a tothom; sorpresas en la mitad nort-este del territorio Catalán. Con la excepción de las tierras de poniente.
Leyendo los comentarios sobre "las pifiadas", dejad que os diga lo siguiente; desde los años 30 en adelante y sobre todo en esta ultima década del nuevo milenio, hemos asistido a diferentes cambios, formas y métodos de vigilar y controlar el comportamiento de los ciclos del clima y sus estaciones, para intentar descifrar la reacción del tiempo dentro de sus ciclos estacionales. hoy ya sabemos más cosas sobre los diferentes fenómenos a los que se les a dado nombre que ya nos son familiares tales como el niño, la niña, la corriente del yet, calentamiento global, ...etc, etc.
Para mí, los meteorólogos de los años 30, 40 del siglo pasado, no disponían de estas sofisticadas herramientas en sus manos para descifrar el comportamiento de las estaciones y el clima. Sus pronósticos eran muy rudimentarios y poco sofisticados, y los niveles de acierto no estaban en tela de juicio como los de ahora. Más bien se entendía de que el tiempo era algo imposible de dominar y predecir a ciencia cierta.
Estos elementos y otros muchos más que ahora serian muy largos de citar, fueros contribuyendo a una mejora del modo en que se tenía que pre-visualizar el futuro comportamiento de la atmosfera para prevención de posibles catástrofes "posibles de predecir". Ya que las pérdidas económicas fueron y son siempre un gran quebradero de cabeza para los campesinos con sus campos de cultivo e infraestructuras para las autoridades locales.
solo así se entiende de que con el paso del tiempo se fueran sumando de manera vertiginosa a los presupuestos de los países más desarrollados el incentivo para la creación de satélites artificiales, sondas espaciales, multiplicar 100x1000 los puntos de comunicaciones globales de información y análisis de control y parámetros en las variables del mismo. Y un larguísimo etc. Que incluso yo desconozco.
Acertar hoy en día una previsión con los soportes tecnológicos y apoyos de multitud de datos confluyentes de todas partes del planeta con sofisticadísimas computadoras capaces de componer y gestionar un sinfín de datos y parámetros para realizar una estadística en función de las posibles variables en el comportamiento del tiempo a tantos días vista, tendría que ser a priori mucho mas fácil, pero la realidad siempre supera toda expectativa. Ahora los meteorólogos y climatólogos trabajan más de cara y para los intereses corporativos, dependen ahora más que nunca de quien les pagan, financian sus presupuestos en base a los resultados, y en ocasiones se deben sin saberlo a intereses partidistas.
En la actualidad parece en ocasiones que es más fácil o de gesto precavido decir que va hacer buen tiempo, que decir con cierto rigor profesional que va hacer un tiempo severo si esto se llega a cumplir por tener un grado muy elevado en él %. (Porcentaje).
Pero claro, al mismo tiempo de que la ciencia ha hecho sus avances en estos temas, la estabilidad del los climas estacionales se ha ido debilitando, y por consiguiente ahora es como si estuviéramos como aquellos meteorólogos y climatólogos de la época que antes he citado. Estamos casi como al principio. Ellos no disponían de las herramientas de las que se disponen hoy día. Pero si que hoy día ha aumentado la falta de eficacia para asegurar el comportamiento de la atmosfera debido precisamente a los elementos externos que entran en juego y adulteran por así decirlo el cumplimiento de la regeneración del ecosistema en sus distintas fases.
Recordar la “famosa frase” del Tomas molina dejando muy claro (fara SOL). En repetidas ocasiones en 5 minutos que dura el tiempo de tv3. Y con esto que digo, no le resto dignidad al molina, pero sí que él en situaciones de este tipo, veo que no puede ejercer su objetividad profesional como quisiera por criterios que nada tienen que ver con prestar un servicio honesto e imparcial de información de la meteo a la ciudadanía de a pie. Pero hoy prima la seguridad de que los hoteles se llenen, que las estaciones de esquí funciones a pleno pulmón, el beneficio del dinero ha terminado por contaminarlo todo.
Ser hoy día un meteorólogo, es como ponerse un traje de luces. El toro nunca sabes cómo va a reaccionar. Lo intuyes… pero te debes mas a la plaza. y las cornadas son como una cicatriz que te recuerda en que plaza y que toro te cornó.
Esto nos da a entender a grandes rasgos, de que estamos a merced y disposición de los que mandan realmente.
Yo ya hace mucho tiempo pensé; porque no se crea un canal de gestión del tiempo para prevenir situaciones de riesgo?. Que estos canales sean llevados y dirigidos por profesionales en la materia. Con un seguimiento de rigurosidad que eleve la seguridad a las circunstancias del momento?. Aprenderíamos tanto todos juntos!!.
perdonar el tocho.