Bon dia.
A plaça Kennedy al peu del Tibidabo a Barcelona 16,7º i 46% d'humitat. Mínima a la estació de 15,2º i a peu de plaça de 12,7º amb acusada inversió tèrmica. Dia càlid però per la tarda començarà a canviar el temps pel Pirineu amb descens de temperatures que cap el vespre i ja entrada la nit s'anirà estenent de nord a sud amb augment dels núvols. Demà brusc canvi de temps amb baixada espectacular del termòmetre i núvols baixos a punts de la meitat est, Pirineu...amb ruixats i algunes tempestes que per la tarda podran ser puntualment intenses. Dissabte ambient fresc quasi fred sobre tot a primeres hores i a veure que farà el "rebuf" a la costa central...igual fins i tot amb alguna sorpreseta per la tarda o vespre. Quedarà un ambient fresc amb tramuntana i dilluns podria tornar a augmentar la inestabilitat. Més endavant la atmosfera vol mostrar força moviment. Veurem cap a on anirem.
Us deixo un dels article de "El Periódico" amb anècdotes sobre juraments de presidents dels Estats Units i meteorologia...
JURAMENTOS BAJO CERO
El 20 de enero de 2009 Barack Obama juró como presidente con una temperatura de 1,4º bajo cero, con el cielo algo nublado y con viento del norte de 12 km/h. Pero no todos los presidentes americanos que juraron su cargo, lo hicieron con las mismas condiciones meteorològicas. En 1841 William Harrison llegó a caballo para jurar su cargo. Lo hizo sin sombrero y sin abrigo. Hizo su discurso de una hora y 40 minutos al aire libre tiritando de frío. Una vez terminado volvió a coger su caballo y se fue con la misma indumentaria. Cogió una neumonía y un mes después murió.
En 1853 el presidente Franklin Pierce juró en medio de una intensa nevada y con una temperatura de 0º. Una vez terminado el acto, inició un discurso dirijido a la multitud que le rodeaba, pero la nevada se convirtió en tormenta de nieve. La gente se dispersó y no se pudo hacer el desfile. Abigail Fillmore, esposa del presidente saliente Millard Fillmore, cogió un resfriado que se convirtió en neumonía, muriendo a final de mes.
En 1909 William H. Taft tenía que jurar su cargo de presidente, pero el día anterior 19 de enero se desencadenó una tormenta de nieve con viento huracanado. Cayeron gran cantidades de árboles, los trenes quedaron bloqueados y las carreteras cortadas. Durante la noche anterior al juramento se encargó a 6000 trabajadores que limpiaran la ruta por donde tenía que discurrir el desfile: se llenaron 500 vagonetas con un total de 58.000 toneladas de nieve. Pero a la hora de jurar el cargo una nueva tormenta de nieve obligó a hacerlo en el interior. La temperatura más baja en un juramento para presidente la padeció Ronald Reagan en 1985 con 19º bajo cero, pero no se resfrió.
Alfred Rodríguez Picó