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Seguim analitzant el temporal excepcional 19-23 Gener, Comparativa Reanàlisis Gener 2020 vs Gener 1898.
I és que la llevantada de fa pocs dies va tenir un caràcter ben particular, ja que no teníem cap pertorbació en superfície com les que ens afecten amb els tradicionals temporals, em refereixo a baixes actives amb pressions per sota dels 1005hpa, en aquest cas el mínim baromètric va davallar cap els 1008hpa/1009hpa a la primera part del temporal, tot i que va anar evolucionant cap a baixes relatives el sud peninsular 1010hpa/1015hpa, en alçada sistema depressionària amb una DANA ben formada i potent anticicló europeu.
Fa més de 100 anys aquest petit comentari que esmento, va donar lloc a una certa confusió i polèmica apassionant, ja que la situació que analitzem va ser semblant, inundacions i llevantada amb una pressió dominant elevada per sobre els 1020hpa.
La pregunta era la seguent, com podía ser que amb una pressió voltant els 1025hpa i ben aprop influenciats de un potent anticicló, es desfarmés un temporal de pluges amb greus inundacions i una forta llevantada, causant del desbordament de diversos rius com el Tordera.
1-Part
Amortiguado ya el aspecto emocional de las pasadas inundaciones, causa del desbordamiento de todos los ríos de la vertiente peninsular mediterránea; cesado ya el periodo descriptivo de los estragos provocados por el enorme caudal de agua derrumbado desde las alturas de la atmósfera; creemos oportuno y hasta necesario analizar el fenómeno bajo el punto de vista puramente científico.
Las últimas inundaciones revelan de una manera sorprendente la falsedad de las actuales teorías meteorológicas. El argumento práctico formulado por la Naturaleza, a derrumbado con estrépito todos los principios, base de la actual ciencia del tiempo.
La Meteorología ha llegado á saber que nada sabe; estamos en plena quiebra científica. Según sus principios, en 15 del presente mes de enero, no debía caer sobre la vertiente mediterrànea una sola gota de agua, podrá ser una realidad que los ríos arrastraran colosales masas de agua; pero científicamente no llovió, porque así lo preceptúa el dogma clásico de la Meteorología.
Probémoslo en el Estado atmosférico del Sur de Europa entre el 13-17 Enero de 1898, fechas de las graves inundaciones.
No existía en todo el Sur de Europa ningún mínimo barometrico, y por consecuencia estábamos bajo un régimen de altas presiones ó anticiclónico, cuya característica es la sequedad. ¡Qué distancia tan inmensa entre la realidad de los hechos ocurridos y el idealismo de las teorías dominantes en el campo de la ciencia! Su sola inspección evidencia otro argumento práctico contra la ciencia. Si las olas del mar son efecto, como se pretende, de la fuerza de los vientos, y estos en las horas de la inundación no pasaban de brisas fuertes, ¿cómo es posible concebir la existencia real de millones de toneladas de agua estrellándose furiosamente contra nuestras playas? Al contrario, supongamos que durante las inundaciones soplaran vientos huracanados. Como el viento, según ciencia, es el movimiento del aire en el seno de la atmósfera, producido por la diferencia de densidad entre sus regiones, siendo más violento el esfuerzo del aire para restablecer el equilibrio cuanto más importante sea la diferencia de densidad, y durante las inundaciones dominaron áreas de alta presión; por lo tanto, no existían diferencias en el peso del aire. ¿A qué ley obedecían tales vientos?
En resumen, según la actual Meteorología, cuando una región se halla bajo un régimen de altas presiones ó anticiclónico, como se encontraba España en 15 del presente mes de enero, el cielo ha de estar despejado, no puede soplar el viento, ni ha de moverse el agua del mar, y si otra cosa sucede, no será científicamente, sino un profano desplante de los elementos atmosféricos.
Nuestro ilustre compatricio, el malogrado P. Faura, dijo en pleno Congreso internacional meteorológico, que era necesario destruir los actuales moldes de la ciencia del tiempo, que debían emprenderse nuevos derroteros si querían evitarse los continuos fracasos á que conduce la actual Meteorología. Dionisio Puig - Enero 1898
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Aquesta és la primera versió i que demostra la complexitat que té el camp de la meteorologia, clar recordem que estem parlant de fa 122 anys, tot seguit en el seguent post mostrem la segona versió ben diferent a la exposada.
Et deixo aquests enllaços del meu blog, relacionats amb l'aiguat de Sant Antoni que tan mals records va deixar en un any 1898 que passaria a la història com un dels més negres de la història espanyola:
Gener de 1898. La riuada de Sant Antoni. La crònica